Hoy, de nuevo, jornada maratoniana. Fíjate las horas de escribir y desde las 9 de la mañana en marcha. Exhaustos pero contentos.
Nuestra ración de iglesias románicas camino de Oña y después visita a tres pueblos de los más bonitos de Burgos y esas visitas se alargan.
Nuestra primera visita ha sido a la ermita de la virgen del valle en el pueblo de Monasterio de Rodilla.

Genial, por el entorno, el interior y el exterior. En el mismo pueblo la iglesia de Santa Marina, no tan espectacular, pero si magnífica.

Y las dos explicadas con sapiencia y pasión por Marina que ha venido con las llaves desde Atapuerca, un lunes para enseñar las Iglesias a 2 personas solo. Trabaja para una mancomunidad de municipios de la Burebay, por supuesto, hace un trabajo admirable. Gracias, Marina.
Después en Valdazo de Bureba hemos visto la iglesia de San Pelayo, también explicado magníficamente por una vecina entusiasta.

En Soto de Bureba la iglesia parroquial, con una portada súper decorada de figuras. Genial y si tenéis oportunidad, vedla con detalle. Os encantará, sin duda.

La última iglesia ha sido la de Navas de Bureba con unos arcos polilobulados en el abside muy particulares.

Visita a Oña viendo sus monumentos principales.

A comer a Frias y a admirar este bellísima pueblo, uno de los más bonitos de España, sin duda. Con una serie de tormentas, lloviendo a cántaros, mojando os hemos disfrutado de este pueblo, su castillo, su iglesia y su puente romano con defensa central medieval.


A pocos kilómetros Tobera nos ofrece una de las imágenes más potentes del viaje, con el puente, la ermita y las cascadas. Admirable.

Y para terminar Poza de la Sal también precioso, con su ruta de las salinas, su monumento a Félix Rodríguez de la fuente, su plaza y su castillo

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