Y quien se va de Cataluña sin ver dos de los objetivos del viaje?. Nosotros no, jejeje. Así que largos traslados por carreteras no siempre buenas para ver una iglesia cerca de Berga y para visitar Solsona.
San Quirze de Pedret preromanica del siglo X, aislada en medio de una agreste sierra y a la que se llega tras cruzar un puente medieval y andar por lo menos un par de kilómetros. Pero a la que no faltan atractivos. Sus pinturas murales, sus réplicas, sus arcos de herradura visigodos? y las sabías explicaciones de Joan que nos trasmite con pasión, hacen que merezca la pena el esfuerzo.
De camino a Solsona una paradita para ver la iglesia de San Esteve de Olius, pero sólo por fuera, mecachisss. Una nueva falta de actualizaciones de las páginas de Internet. Agradable sin más. Enfrente un cementerio modernista pero también cerrado.
Y ya en Solsona visita a la catedral de Santa Maria normalica sin más. Comida en la plaza Mayor de nuevo opipara y con la sorpresa añadida de encontrarnos en la carta El Alcázar. La pedimos, evidentemente y claro eso nos permite conocer al camarero y al jefe, muchos años en Linares. Muy agradables los dos. Además nos recomiendan la última iglesia de hoy que luego la vemos.
De postre y para aligerar la comida nos metemos en la atracción turística del pozo de hielo medieval. No merece la pena, ni por el contenido ni por el precio.
Y después el museo. Teníamos ganas, aunque al final un pelin desencantados. Esperábamos más. Eso sí, las pinturas auténticas de Pedret las hemos disfrutado.
Y siguiendo las recomendaciones de nuestros amigos del bar nos acercamos a ver el Miracle y su iglesia con su espectacular retablo barroquisimo, que nos deja fríos y un retablo gótico de lo mejor que hemos visto nunca.
Después casi dos horas de coche al final empeoradas por una terrible tormenta que nos hace llegar más tarde y más cansados. Así que buenas noches a tod@s. Mañana más, jejeje.





No hay comentarios:
Publicar un comentario