Y por fin: El Vaticano, conocido ya, hacia mucho tiempo, pero con muchas ganas de actualizar experiencias recordadas con agrado. Habiamos concertado una visita guiada hacia un mes desde Jaen con una empresa que se dedica a llevar a los turistas por los lugares mas emblemáticos de las ciudades. Al final la experiencia ha decepcionado un pelin por varios motivos. El principal por la masificacion tan exagerada desde primera hora. Y eso que con la reserva nos hemos evitado las colas kilometricas, y no exajero, que habia para entrar en la Basilica o en los Museos Vaticanos . Y claro esa marabunta de gente te la encontrabas en cualquier sala, pasillo o servicios, jejeje. Un horror pero, claro, nos gusta viajar, ver cosas y hay que aguantarse. Y ya el culmen del atasco, en la Capilla Sixtina. No la he disfrutado nada, nada. Sin sitio para sentarse y admirar sus muchas maravillas, las prisas de los vigilantes por echarnos y hacer sitio, en fin, un desastre y una pena, mecachisss.
ROMA.- SIGUE VISITA
Otro motivo para la decepción es la prisa de estas empresas. En los Museos apenas hemos visto a la carrera alguna obra emblematica. Nos hubiéramos quedado mas tiempo, pero teniamos que ver ls Basilica fe San Pedro, tambien, claro, abarrotada de gente. Nos ha gustado aunque el Baldaquino de Bernini cubierto de lonas por obras, mecachisss. Con la gana que yo tenia... Pero bien, el resultado aceptable. La explanada espectacular, muy adornada pues mañana el papa congrega a gente.
Y de ahi a ver el castillo de Sant'Angelo muy cerca y muy fotogenico. Tenia yo ganas de esa fotico, jejeje. Y nos hemos hinchado pues como era hora de comer el restaurante tenia unas vistas al castillo que paque.
Y ya, de camino a la plaza Navona para repetir el helado y el granizado de limon que nos tomamos ayer, dos sorpresas muy, muy agradables y que, sin esperarlas, nos han alegrado el dia. La iglesia Virgen de la Paz, preciosa con un claustro de Bramante adornado por unas pinturas renacentistas muy recomendable. Y la iglesia Santa Maria de las Animas, muy visitada por los alemanes que visitan la ciudad y que también nos ha sorprendido gratamente.
Ya con otro ánimo, el granizado de la plaza Navona nos anima la tarde y nos da fuerzas para, de camino al hotel, ver la última iglesia, la de San Andres del Valle que nos ha gustado también. Y na, aqui escribiendo la cronica esperando para cenar en los alrededores del hotel. Ahh y tomarnos unos Campari Spritz, que nos estamos enviciando, jejeje.
Hasta mañana, buena gente.
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